



Un cohete abandonado de SpaceX colisionará con la superficie de la Luna durante la madrugada del próximo miércoles, de acuerdo con especialistas que han monitoreado la trayectoria del objeto durante varios años.
El impacto está previsto alrededor de las 00:28 horas, tiempo del centro de México, y ocurrirá con una fuerza equivalente a aproximadamente tres toneladas de TNT, lo que provocará la formación de un nuevo cráter y la expulsión de material lunar.
Aunque el impacto pueda parecer alarmante, especialistas consideran que el evento representa una oportunidad para estudiar el comportamiento de la superficie lunar tras una colisión de gran energía.
La nube de polvo y fragmentos que se genere permitirá obtener datos sobre la composición del suelo, la estructura del regolito lunar y la forma en que este tipo de impactos modifican el terreno.
Cohete de SpaceX chocará contra la Luna: hora, lugar y si habrá riesgo para la Tierra
🎬 Edición: Marisol Argumedo ( @MariisolArg ) pic.twitter.com/qNKPVZtgn9— Publimetro México 🌐 (@PublimetroMX) August 4, 2026
La etapa del cohete quedó a la deriva en el espacio después de completar su misión y, desde entonces, ha sido seguida por astrónomos y especialistas en dinámica orbital, quienes calcularon que terminaría estrellándose contra la Luna.
Aunque este tipo de impactos son poco frecuentes, no representan un riesgo para la Tierra ni para la población.
Los investigadores podrán comparar los datos obtenidos con imágenes satelitales antes y después del impacto, además de analizar el tamaño del cráter y la dispersión del material expulsado.
Esta información ayudará a comprender mejor la geología lunar y aportará datos útiles para futuras misiones de exploración, incluyendo proyectos que buscan establecer presencia humana permanente en la Luna.
El impacto de este cohete representa un experimento involuntario que permitirá a la comunidad científica estudiar en tiempo real cómo responde la superficie lunar a una colisión de gran magnitud. Los resultados podrían contribuir al diseño de futuras misiones espaciales y ampliar el conocimiento sobre la evolución geológica de nuestro satélite natural.


